El libro del Gato Frances Simpson
La Asombrosa Historia del Gato: De Dios a Compañero de Hogar
El Compañero Misterioso en Nuestro Sofá
El gato que hoy reposa plácidamente en nuestro sofá, ese «inofensivo y necesario gato» que se ha convertido en un fiel «amigo junto al fuego», carga sobre sus hombros una historia tan fascinante y contradictoria como su propia naturaleza. Su viaje a través del tiempo lo ha llevado desde los templos de los dioses hasta las hogueras de la superstición, para finalmente encontrar su lugar definitivo como uno de los compañeros más queridos de la humanidad.
Para comprender el misterio que envuelve a esta criatura, una antigua leyenda narra su origen de una manera casi mágica. Se cuenta que cuando Noé reunió a todos los animales en el Arca, surgió un grave problema: los ratones amenazaban con devorar las provisiones. Preocupado, el patriarca elevó sus plegarias al Altísimo. En respuesta, el león, rey de las bestias, estornudó con fuerza, y de sus fosas nasales surgió un ágil y elegante gato. Desde ese momento, el problema de los ratones quedó resuelto y el felino inició su larga y compleja relación con el ser humano.
1. El Gato como Deidad: Estatus Divino en el Antiguo Egipto
Hace más de 3,000 años, en las fértiles tierras a orillas del Nilo, el gato, conocido como Mau, Maau o Maon, no era simplemente una mascota, sino una figura de estatus divino. Los antiguos egipcios lo honraban y lo habían admitido en las filas de los animales sagrados, llegando a ser adorado en los templos como una verdadera deidad. Su presencia era tan reverenciada que formaba parte integral de la vida, el arte y la religión.
1.1. Símbolos de Adoración
- Adoración a la diosa Pasht: En la ciudad de Bubastes se celebraba un festival anual en honor a Pasht, la diosa con cabeza de gato. Tal era la magnitud de este evento que, según los registros, hasta setenta mil personas se congregaban para rendirle homenaje con sacrificios y celebraciones.
- Joyas y Adornos: Los gatos eran engalanados como auténticos dioses. Se les colocaban joyas en las orejas, collares con el simbólico ojo del sol grabado, y sus dueños usaban dijes con forma de gato para demostrar su devoción.
- Momificación Sagrada: Los gatos eran embalsamados con un cuidado extremo, envueltos en lino de la más fina calidad, y enviados para ser enterrados en la ciudad santa de Bubastes. Este ritual se aplicaba con la misma meticulosidad incluso a los gatitos más pequeños, cuyas orejas y hocicos eran delicadamente perfilados a través de las vendas.
1.2. Un Animal Sagrado y Protegido
La veneración de los egipcios por los gatos era tan profunda que un enemigo astuto supo cómo usarla en su contra. Se cuenta que Cambises, el rey de Persia, ideó una estrategia brillante y despiadada para capturar la ciudad de Peluse. Sabiendo que la guarnición estaba compuesta enteramente por egipcios, colocó en la primera línea de su ejército a soldados que llevaban gatos en brazos. Los defensores egipcios, aterrorizados ante la idea de herir a los animales sagrados al atacar a sus enemigos, prefirieron rendirse antes que arriesgarse a cometer semejante sacrilegio. Así, su profunda devoción se convirtió en su mayor vulnerabilidad.
Pero el estatus casi divino que el gato alcanzó en las riberas del Nilo no duraría para siempre. Siglos más tarde, en una Europa sumida en la superstición, la misma criatura que una vez fue adorada en los templos sería arrojada a las hogueras.
2. Una Sombra en la Edad Media: De la Adoración a la Persecución
El período de la Edad Media representa un capítulo oscuro y trágico en la historia del gato, en marcado contraste con su glorioso pasado en Egipto. En lugar de ser adorados, los gatos, especialmente los de pelaje negro, fueron vistos con un miedo supersticioso y asociados con las fuerzas del mal.
2.1. Asociaciones Diabólicas y Brujería
La creencia central de esta época era que el diablo tomaba la forma de un gato negro para atormentar a sus víctimas. Esta idea transformó al felino en el «malvado asociado» de las personas acusadas de brujería. En los numerosos juicios por hechicería, la simple presencia de un gato era suficiente para sellar el destino de su dueño.
Estos animales eran torturados y sacrificados en rituales crueles, como ser arrojados a las hogueras durante el Festival de San Juan, una práctica terrible que, según los registros, fue detenida gracias a la intercesión de Luis XIII de Francia. La crueldad alcanzó extremos inimaginables, como lo demuestra una crónica de 1643 que narra cómo, «en burla» de los monjes, se tomó un gato, se le afeitó la cabeza como a un fraile y, con una vestimenta simulada, fue colgado en una horca en Cheapside.
2.2. Un Contraste Histórico
| Estatus del Gato en el Antiguo Egipto | Estatus del Gato en la Edad Media |
|---|---|
| Adorado como una deidad | Asociado con el diablo y la brujería |
| Protegido y venerado en templos | Perseguido, torturado y sacrificado |
| Momificado con gran cuidado al morir | Símbolo de mala suerte y maldad |
2.3. Un Refugio Inesperado
A pesar de la persecución generalizada, existió un «refugio» para el pobre gato durante la sombría Edad Media: los conventos. Dentro de los muros de estas instituciones religiosas, los felinos eran tratados con amabilidad. Es precisamente de esta conexión que, según se dice, surge la asociación tradicional y duradera del gato con las «solteronas». Fue precisamente en Francia donde, tras siglos de incomprensión y crueldad, el gato comenzó lentamente a recuperar su lugar en el hogar y en el corazón de las personas, iniciando un nuevo y esperanzador capítulo en su historia.
3. El Renacimiento del Felino: De Paria a Amigo Preciado
Afortunadamente, en medio de la ignorancia, siempre han existido almas nobles que reconocieron el verdadero espíritu del gato. Fueron precisamente estas figuras influyentes quienes, con gestos de inmenso cariño, comenzaron a reparar la reputación injustamente manchada del felino. Este cambio fue liderado por personajes notables de la historia, quienes con su afecto demostraron que la idea del gato como un animal incapaz de crear lazos era completamente errónea.
3.1. Amigos de los Grandes Personajes
- Mahoma: Al llegar la hora de la oración, encontró a su amada gata, Muezza, durmiendo sobre la manga de su túnica. En lugar de despertarla, prefirió cortar la tela para no perturbar su sueño.
- Cardenal Richelieu: Encontraba gran placer observando los juegos de los gatitos que habitualmente lo rodeaban.
- Dr. Johnson: Sentía tal afecto por su gato Hodge que él mismo salía a comprarle ostras.
- Chateaubriand: En respuesta directa a las duras críticas de Buffon, se erigió en su defensor, declarando con nobleza: «Buffon ha calumniado a este animal. Estoy trabajando en su rehabilitación».
Con su reputación restaurada por tan ilustres amigos, el gato estaba listo para consolidar su estatus en la era moderna, donde su valor sería finalmente formalizado a través de nuevas instituciones.
4. El Gato en la Era Moderna: La Consolidación como Mascota
4.1. De la Chimenea a la Exposición
Un momento clave que marcó el inicio de la «afición» moderna por los gatos fue la primera exposición de gatos, celebrada en el Crystal Palace de Londres en 1871. Este evento fue un punto de inflexión que formalizó el interés por la cría y exhibición de felinos, ayudando a «elevar el estándar de la raza felina» y a reconocer oficialmente sus distintas variedades y su belleza.
4.2. El Valor de un Amigo Fiel
La filosofía moderna sobre el gato fue perfectamente resumida por Harrison Weir, el organizador de aquella primera exposición. Él creía que el verdadero valor del gato se revelaba a través del cuidado y el afecto:
«…si es nutrido, mimado, cuidado... se convertirá más que nunca, no solo en un útil y servicial compañero, sino en un objeto de incesante interés, admiración y belleza cultivada, y siendo así de valor, será provechoso».
Estas palabras capturan la esencia de la relación moderna con el gato: un compañero cuyo valor no reside solo en su utilidad, sino en la belleza, el interés y el afecto que aporta a nuestras vidas.
Conclusión: Un Viaje a Través de la Historia
El viaje del gato a través de la historia ha sido tan accidentado como extraordinario. De ser adorado como un dios en los templos del antiguo Egipto, pasó a ser temido como un demonio en la supersticiosa Edad Media. Sin embargo, su resistencia, gracia y compleja naturaleza le permitieron sobrevivir a los tiempos oscuros para renacer como un amigo preciado y, finalmente, consolidarse como un compañero indispensable en el hogar moderno. Esta asombrosa travesía refleja no solo la fascinante adaptabilidad del felino, sino también la propia evolución de la sociedad humana: desde la adoración pagana y el miedo supersticioso, pasando por la apreciación de la era de la Ilustración, hasta el compañerismo de nuestros días. Finalmente, hemos redescubierto en este misterioso animal un amigo leal y lleno de amor.




