Problemas urinarios en gatos: ¿Cuándo es necesaria una uretrostomía perineal?



Uretrostomía perineal en gato. La uretrostomía consiste en eliminar la parte final de la uretra del gato, que debido a la forma totalmente cónica que tiene, dificulta la salida de la orina al obstruirse. Se crea un nuevo lecho sin pene, y el gato puede orinar con facilidad y el peligro de obstrucción es mucho menor. El paciente acude a la consulta, por su imposibilidad de orinar de nuevo.

En la zona perineal, se observa un orificio uretral muy estrecho y alguna gota de orina.


La morbilidad de FLUTD ha disminuido. 1,9% a 0,7 % en los últimos años, según diversos estudios de la bibliografía veterinaria, disminuyendo también el porcentaje de gatos con problemas.
Urolitiasis o tapón uretral como causa de la obstrucción de un 49% a un 23%. El pronóstico a largo plazo es variable; un estudio reciente de la universidad de Zurich tasa en un 50% la tasa de recurrencia de FLUTD, tanto en gatos como en perros. Con tratamiento médico como con tratamiento quirúrgico, y destaca una disminución en obstrucciones posteriores tras una uretrostomía. (22% frente a un 36 % con tratamiento médico). Para una buena evolución y minimizar las recurrencias y complicaciones, es imprescindible un manejo adecuado del paciente (pautas). (Ambiente, dilución de la orina, dieta, etc.) y una buena comunicación con los propietarios.

Preparación del campo operatorio. Se debe realizar la sutura del año en bolsa de tabaco temporal, para evitar la salida de heces durante la cirugía.


En caso de ser necesario, un tratamiento quirúrgico siempre se debe considerar en primer lugar.
En lugar de la uretrostomía perineal, o en su defecto transpélvica, mediante la ostectomía del isqueón, porque conservan una mayor longitud… Uretral. En este caso se obtuvo un resultado. Favorable, sin embargo, conviene recordar. La uretrostomía subpúbica es un procedimiento utilizado principalmente después de un trauma ureteral o una uretrostomía perineal fallida. Los resultados de la uretrostomía subpúbica son impredecibles según varios. Estudios. Cabe destacar que para minimizar las complicaciones, es muy importante seguirlas. Unas medidas higiénicas exhaustivas de la zona quirúrgica, que se contaminan fácilmente. por la localización anatómica, y evitar autolesiones que podrían conducir a estenosis.
Como conclusión, la uretrostomía subpúbica puede considerarse como una alternativa quirúrgica en casos complicados de obstrucción. Urinaria, cuando no se dispone de suficiente uretritis para realizar una uretrostomía perineal.

Observe el mínimo orificio uretral y realice una incisión cuadrangular alrededor de la uretra.

Se diseca la uretra distal, junto con el parche de piel, de la zona perineal.

Se abre la uretra dorsalmente y se retira el parche de piel que la rodeaba.

Con una pinza mosquito se comprueba el diámetro de la luz uretral que hemos conseguido.

La uretra se seccionará dorsalmente hasta conseguir introducir toda la rama de la pinza de mosquito; así obtendremos un diámetro de luz uretral adecuado.

La uretra se sutura a la piel. Se deben emplear puntos monofilamento.

Los puntos de sutura sólo incluyen la mucosa uretral y la piel para reducir al mínimo la posibilidad de estenosis.

A los 10 días de la intervención se retirarán los puntos.

El gato orina con normalidad. Pero se debe mantener el collar isabelino de protección durante 2 ó 3 semanas más para evitar que el lamido pueda volver a estenosar la uretra.

CISTOTOMÍA

Este procedimiento consiste en colocar un catéter.
La vejiga, a través de la pared del abdomen, para drenar la
Orina directamente hacia el exterior.

  • Exterización de la vejiga.
  • Aislamiento del mismo de la cavidad peritoneal.
  • Hay que evitar que la orina pueda contaminar el abdomen.
  • Fijación de la vejiga con dos puntos de tracción.
  • Incisión por una zona poca vascularizada de su cara ventral.

Ampliación con tijeras de la cistotomía. Búsqueda de cálculos en la luz vesical. Extracción manual de los más grandes.

Sondaje vesical por la incisión y lavado a presión del interior de la vejiga para arrastrar los cálculos más pequeños. La limpieza de las zonas más caudales se completa con un lavado a presión con suero fisiológico desde una sonda uretral.


Sutura de la vejiga con una sutura continua de reinversión con material monofilamento absorbible.

Hay que evitar emplear material no absorbible, ya que éste en contacto con la orina produciría más litiasis.


Comprobación de la hermeticidad de la sutura, realizada inyectando suero fisiológico a presión moderada en la luz vesical.






















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